El Méd. Vet. Ramiro Llamas presentó en el Ciclo de Webinars Abiotec 2026 cómo manejar las enfermedades en la recría porcina, con foco en poliserositis. Este es un resumen de lo que se vio en la charla.
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La enfermedad clínica es una señal del sistema
Según la charla, el modelo de causa simple no alcanza para explicar la producción animal moderna: las enfermedades se presentan como procesos que se superponen y se potencian entre sí. La enfermedad infecciosa clínica es una señal del sistema, no el problema de origen.
La salud depende del equilibrio entre tres factores: huésped, agente y ambiente. Se apoya en cuatro pilares: genética, instalaciones, manejo y nutrición. Si uno falla, el conjunto se resiente.
Un brote clínico aparece cuando la presión de desafío del ambiente supera la resistencia del lechón, y ambos niveles cambian con el tiempo. Suele estar precedido por fallas del sistema productivo: flujo inadecuado, orígenes mezclados de lechones, mal poblamiento y baja inmunidad.
Algunos ejemplos de sinergia que se mencionaron:
- Coccidios, Salmonella y rotavirus.
- Virus sistémicos y bacterias.
- El complejo respiratorio porcino.
Para gestionar la enfermedad, la propuesta es monitorear de forma continua, establecer los patrones basales del predio y medir el efecto de cada intervención contra esos patrones.
Agentes y lesiones de la poliserositis
Los agentes bacterianos que la charla vincula con la poliserositis en recría son:
- Streptococcus suis
- Glaesserella parasuis (enfermedad de Glässer)
- Mycoplasma hyorhinis
- Mycoplasma hyosynoviae
- Actinobacillus pleuropneumoniae (App)
En la necropsia, el hallazgo típico es un depósito de fibrina en las cavidades torácica y abdominal: pericarditis fibrinosa (el llamado «corazón velloso»), pleuritis y peritonitis fibrinosa sobre hígado, bazo e intestinos, con líquido serofibrinoso pericárdico, pleural, peritoneal y sinovial.
El cuadro puede tener otras presentaciones:
- Signos nerviosos: congestión de las meninges, asociada a S. suis y G. parasuis. Hay que diferenciarla de la enfermedad de los edemas, causada por E. coli productora de toxina Shiga (Stx2e), que cursa con edema de mesocolon y de párpados.
- Artritis: articulaciones aumentadas de tamaño, con líquido purulento o fibrino-purulento. Se asocia a S. suis, G. parasuis, M. hyosynoviae y E. coli, y puede derivar en septicemia o en daño articular irreversible.
Diagnóstico: tres preguntas para el laboratorio
El abordaje parte de una anamnesis: indicadores productivos y sanitarios, aislamientos y detecciones previas, planes de medicación, esquemas vacunales y lesiones observadas en faena. De ahí se pasa al diagnóstico, el pronóstico y las recomendaciones operativas.
El laboratorio puede detectar el agente (antígeno), la respuesta del animal (anticuerpos) o las lesiones compatibles. Para decidir qué hacer, la charla propone tres preguntas:
| Pregunta | Qué se busca | Método |
|---|---|---|
| ¿Quién es? | Identificar el agente causal | Cultivo, PCR y serología |
| ¿Qué lo controla? | Conocer su sensibilidad a los antibióticos | Antibiograma por difusión o CIM |
| ¿Cuándo actúa? | Ubicar el momento de actividad | Perfiles serológicos (ELISA), por ejemplo de G. parasuis y PCV-2 |
Los perfiles serológicos permiten ver la evolución de los anticuerpos maternos, la seroconversión y las ventanas de riesgo.
Cuándo aparece: datos de una recría analizada
En la recría que se mostró como ejemplo, la mortandad global fue de 1,9 % y más de la mitad de las bajas (52 %) se concentró entre los 36 y los 49 días de vida. La poliserositis fue la primera causa diagnosticada, con el 21 % de las bajas.
Parámetros de la recría: ingreso a los 22 días con 5,85 kg; egreso a los 65 días con 23 kg; 43 días de estadía; ganancia media diaria de 0,380 kg/día y conversión alimenticia de 1,47.
| Edad (días de vida) | Bajas (% del total) |
|---|---|
| 21 a 28 | 11,21 |
| 29 a 35 | 20,62 |
| 36 a 42 | 25,56 |
| 43 a 49 | 26,45 |
| 50 a 63 | 11,65 |
| Más de 64 | 4,48 |
| Causa de las bajas | % |
|---|---|
| Poliserositis | 21 |
| Sin necropsia | 20 |
| Flaco desmedro | 18 |
| Meningitis | 17 |
| Sin diagnóstico concluyente | 15 |
| Otras causas | 6 |
| Diarreas | 3 |
Son datos de una recría puntual: sirven como referencia, no como valores generales.
Toma y remisión de muestras
El resultado depende de lo que llega al laboratorio y de cómo llega. La charla resume el protocolo así.
Qué enviar ante un cuadro de poliserositis
- Órganos y tejidos: pulmón, corazón, cerebro, ganglios linfáticos, bazo y órganos con fibrina en la superficie, además de los flóculos o hilos de fibrina libres en las cavidades.
- Líquidos: pericárdico, pleural, peritoneal o sinovial, extraídos con jeringa estéril.
- Con signos nerviosos: cerebro entero en bolsa estéril, hisopado de la superficie cerebral con medio de transporte o líquido cefalorraquídeo.
- Con artritis: la articulación entera, desarticulada y cuereada, un hisopado con medio de transporte o líquido articular aspirado con jeringa.
Lo ideal es enviar el órgano completo y manipularlo lo menos posible. Si se envía un fragmento, debe incluir la zona de transición entre el tejido afectado y el sano.
Cómo enviarla
- Rótulo inequívoco e indeleble en cada recipiente.
- Recipientes no frágiles y estancos, con doble o triple envoltorio y material absorbente en el interior.
- Planillas de remisión en una bolsa aparte, para que no se manchen ni se contaminen.
- Refrigeración de las muestras durante 6 horas antes del despacho.
- Refrigerantes (geles congelados o botellas con agua congelada) en un volumen igual o mayor al de las muestras. No se recomienda hielo común suelto ni bolsas frágiles: el deshielo inunda las muestras y borra el rótulo.
En la necropsia a campo: equipo de protección personal, cuidado para no contaminar la muestra con el ambiente y desinfección de botas y herramientas al terminar.
Como se dijo en la charla, ninguna cadena es más fuerte que su eslabón más débil: el manejo previo al análisis define si el patógeno llega viable para el cultivo y el antibiograma.
Prevención y control
Prevención desde el origen. La charla propone empezar antes de la recría:
- Gestación: nutrición adecuada, buena condición corporal e inmunización estratégica de las madres.
- Maternidad: atención temprana del parto, atado y desinfección del ombligo, calostrado temprano y suficiente, y donaciones o adopciones controladas.
- Ambientes: limpieza y desinfección verificadas con hisopados ambientales y placas de cultivo.
- Recepción en la recría: salas climatizadas antes del ingreso, bebederos que el lechón reconozca rápido, y comederos limpios, llenos y con platos de apoyo.
Vacunación. Según Ramiro Llamas, el manejo de la vacunación explica entre el 70 % y el 80 % del éxito: cadena de frío, dosis correcta, técnica de inyección, momento exacto, capacitación del personal y registros. La calidad y la elección de la vacuna explican entre el 20 % y el 30 %. El momento de aplicación se define según la curva serológica, la aparición de signos clínicos y la estadística histórica de la granja, y la segunda dosis debe darse al menos 21 días antes de la edad en que suelen aparecer los signos. Los esquemas por categoría se detallan en el video.
Uso racional de antibióticos. Se distingue el enfoque preventivo, por alimento o agua, que busca reducir la carga bacteriana y proteger en momentos de estrés como el destete, del enfoque curativo con inyectables, para rescatar animales con signos. La sensibilidad cambia según el agente: por ejemplo, la amoxicilina no actúa sobre los micoplasmas porque no tienen pared celular. Por eso el antibiograma guía la decisión. Las dosis y los esquemas de tratamiento los indica el veterinario.
Alertas y algoritmo de acción
La charla propone un semáforo de mortandad acumulada por categoría de edad, tomando como base un promedio de 1,8 % a 1,9 %:
- Verde: las bajas están dentro de lo esperado.
- Amarillo: alerta. Se intensifican las recorridas y se revisan comederos, ventilación y tratamientos de soporte.
- Rojo: se superó el umbral crítico. Se activa el protocolo de necropsia, toma de muestras y medicación correctiva.
Y un algoritmo de ocho pasos ante un evento sanitario:
- Detectar y registrar los casos clínicos y las muertes tempranas.
- Asignar un responsable que ejecute y coordine la respuesta.
- Aplicar medidas inmediatas de bioseguridad y contención.
- Registrar los hallazgos de necropsia.
- Tomar y enviar muestras al laboratorio para bacteriología, antibiograma o PCR.
- Implementar y registrar el tratamiento definido: fármaco, dosis, vía y duración.
- Verificar si la mortalidad y los casos nuevos cesaron.
- Cerrar el caso o ajustar el tratamiento, con una verificación final firmada.
Todo se enmarca en el ciclo de mejora continua de Deming (planificar, hacer, verificar y actuar): planes sanitarios basados en aislamientos y perfiles, ejecución rigurosa, comparación contra las metas de la granja y ajuste de los desvíos.
Diagnóstico y toma de muestras con Llamas
Si tenés un cuadro de poliserositis, meningitis o artritis en una recría, el diagnóstico empieza con una buena toma y remisión de muestras. Consultanos por el envío y por los estudios bacteriológicos y moleculares disponibles.
